He leído y acepto los Términos y Condiciones de uso.

Enviando...
Su mensaje fue enviado. ¡Gracias por contactarnos! Cerrar
Por favor intente nuevamente. Cerrar

Contáctenos

No dude en enviarnos sus consultas, comentarios y/o sugerencias.

Teléfonos:
4257-3641 / 4224-2831

Email:
secretariageneral@psicologosquilmes.org.ar

Image

Colegio de Psicólogos
de la Provincia de Buenos Aires

Contáctenos

Image

DISTRITO XII
(Quilmes - Avellaneda -
Berazategui - Florencio Varela)

Sobre Nosotros

Escuela de Especialización y Posgrado

La Escuela de Especialización considera en su estructura una apertura a todos los campos del quehacer de la Psicología, según lo menciona la Ley 10.306 de Ejercicio Profesional de la Psicología de la Provincia de Buenos Aires. Tiene por objetivo profundizar en el dominio de un tema o área determinada dentro de un campo de aplicación ampliando la capacitación profesional a través de un entrenamiento intensivo.

Leer más

Image
Image

Novedades

7 de Septiembre, 2019

XXII Jornada de la Red

Image

XXII Jornada de la Red del Colegio de Psicólogos Distrito XII. Presentación del...

Leer más

6 encuentos, Sábados, 2019

Curso 2019: Test de Zulliger

Image

El Área de Psicología Laboral de la Escuela de Especialización y Postgrado los invita al...

Leer más

10 de Agosto, 2019

Psicoanalistas en el Siglo XXI

Image

El Área de Investigación de la Escuela de Especialización y Postgrado los invita al...

Leer más

31 de Agosto, 2019

XIX Jornada Quilmes y sus Psicoanalistas

Image

Lo que se dice en un Análisis: La Afectación del...

Leer más

24 de Agosto, 2019

Violencia de Género y Manifestaciones Culturales

Image

La Comisión de Violencia de Género y Familiar perteneciente a la...

Leer más

Sábados de Agosto a Noviembre, 2019

Evaluación psicodiagnóstica en adolescentes

Image

El Área de Psicodiagnóstico de la Escuela de Especialización y Postgrado los invita al...

Leer más

Sábados de Agosto a Noviembre, 2019

Orientación en Peritajes

Image

El Área de Psicología Jurídica de la Escuela de Especialización y Postgrado los invita al...

Leer más

Sábados de Agosto a Septiembre, 2019

Cámara Gesell

Image

El Área de Psicología Jurídica de la Escuela de Especialización y Postgrado los invita al...

Leer más

SAC

El Servicio de Atención a la Comunidad es un servicio dirigido a la franja de la comunidad que no tiene cobertura de la prestación psicológica, con aranceles institucionales, en consultorios privados, lo que supone fluidez en la derivación, sin listas de espera con excelencia profesional ya que todos los prestadores son colegas matriculados bajo el régimen de la Ley 10.306, lo que garantiza la habilitación profesional.

Leer más

Publicaciones

Conozca nuestras publicaciones

- 2019. La Diversidad de la Práctica Psicológica. Documento de Trabajo - XXI Jornada de la Red.

- 2018. La Salud Mental en Tiempos Violentos. Documento de Trabajo - XX Jornada de la Red.

- 2017. El Lazo Social en Nuestra Época. Diferentes Lecturas. Documento de Trabajo - XIX Jornada de la Red.

- 2016. Políticas de la Subjetividad. Diferentes Lecturas. Documento de Trabajo - XVIII Jornada de la Red.

- 2015. La Subjetividad en la Época. Diferentes Lecturas. Documento de Trabajo - XVII Jornada de la Red.

- 2014. Construcciones. Entre la Teoría y la Clínica. Documento de Trabajo - XVI Jornada de la Red.

- 2013. Intervenciones. Entre la Teoría y la Clínica. Documento de Trabajo - XV Jornada de la Red.

- 2012. Escrituras. Entre la Teoría y la Clínica. Documento de Trabajo - XIV Jornada de la Red.

- 2011. Perspectivas. Aportes de la Teoría y la Clínica. Documento de Trabajo - XIII Jornada de la Red.

- 2010. Actualizaciones de la Teoría y la Clínica. Entrecruzamiento. Documento de Trabajo – XII Jornada de la Red.

- 2009. Avatares de la Teoría y la Clínica. Entrecruzamiento. Documento de Trabajo - XI Jornada de la Red.

- 2008. Los Grandes Temas de la Psicología. Entrecruzamiento Teórico – Clínico. Documento de Trabajo - X Jornada de la Red.

- 2007. Los Grandes Temas de la Psicología. Entrecruzamiento Teórico – clínico. Documento de Trabajo - IX Jornada de la Red.

- 2006. Documento de Trabajo. VIII Jornada de la Red.

- 2005. Documento de Trabajo. VI Jornada de la Red.

- 2004. Documento de Trabajo. V Jornada de la Red.

- 2003. Documento de Trabajo. IV Jornada de la Red.

- 2002. Documento de Trabajo. III Jornada de la Red.

- 2001. Documento de Trabajo. II Jornada de la Red.

Quilmes y sus psicoanalistas

  • 2009. La cuestión del diagnóstico.
  • 2013. El psicoanálisis y su transmisión.
  • 2014. Sexo perverso. Sexo maldito. Vicisitudes de la sexualidad en occidente.
  • 2015. Psicoanálisis. Tiempo y clínica.
  • 2016. Mujeres, Sexualidad, Psicoanálisis.
  • 2017. El cuerpo. Entre lo ajeno y lo propio
  • 2018. Dialogando con los maestros

2009. La cuestión del diagnóstico.

El uso consagra algunas fórmulas que tal vez resultan cómodas para intercambiar información, pero en las que se desliza el riesgo de que nos quedemos atrapados en ellas, si son nuestras únicas referencias. Creemos que tal es el caso de la clasificación diagnóstica.

Si admitimos al diagnóstico como un modo de predicar sobre el sujeto, ya sea que lo hagamos entrar en las históricas categorías de la psiquiatría, en las clasificaciones estadísticas del DSM IV, o en la nosografía psicoanalítica, al sentenciar que es tal o cual cosa, nos habríamos ubicado dentro del campo de la ontología más que en el campo de la singularidad subjetiva.

Ahora bien, en el Seminario 9, La Identificación, Jacques Lacan en la clase del 13 de junio de 1962, sostiene: “A este nivel, el neurótico, como el perverso, como el psicótico mismo, no son sino caras de la estructura normal.”

“El neurótico, es el normal en tanto que para él el Otro con A mayúscula tiene toda la importancia. El perverso, es el normal en tanto que para él el falo –el Ф mayúscula, que nosotros vamos a identificar a ese punto que da a la pieza central del plano proyectivo toda su consistencia –, el falo tiene toda la importancia.

“Para el psicótico el cuerpo propio, que hay que distinguir de su lugar, en esta estructuración del deseo, el cuerpo propio tiene toda su importancia.”

Nos preguntamos entonces, ¿Poner en relación distintos elementos con una estructura, es equivalente a diagnosticar?

¿Ubicando estos tres modos de respuesta subjetiva a la falla estructural, nos ponemos al abrigo del desliz hacia la ontología?

¿Es posible conciliar la singularidad del caso con la norma que define categorías?

De todos modos, es necesario encontrar un lenguaje común para transmitir los hallazgos de la clínica, dar un nombre a lo que allí acontece.

Es así, que los invitamos, hoy, a poner en cuestión la cuestión del diagnóstico.

Claudia Bilotta, agosto 2009

Image

2013. El psicoanálisis y su transmisión.

El sábado 10 de agosto de 2013, a las 9.30 hs., en el Instituto E. Holmberg, Sarmiento 679 Quilmes, tendrá lugar la décimo segunda edición de la Jornada "Quilmes y sus psicoanalistas".

En esta ocasión el tema propuesto es: "El psicoanálisis y su transmisión" y participarán como disertantes: Irene Eyzicovicz, Raquel Gerber, Norberto Gomez, Claudio Mangifesta y Vanesa Starasilis.

La coordinación estará a cargo de los licenciados Claudia Bilotta y Martín Sabella.

La actividad es libre y gratuita.

Se entregarán certificados de asistencia.

2014. Sexo perverso. Sexo maldito. Vicisitudes de la sexualidad en occidente.

XIII JORNADA QUILMES Y SUS PSICOANALISTAS.

SEXO PERVERSO, SEXO MALDITO. VICISITUDES DE LA SEXUALIDAD EN OCCIDENTE.

NOTAS PARA UN ARGUMENTO.

La referencia de la sexualidad humana al psicoanálisis, lejos de ser una novedad, funciona como un dato naturalizado que ya no genera debate ni rechazo como aquellos primeros avances en los que Freud irrumpía en el discurso de la época, afirmando que había sexualidad infantil. También debemos a esos primeros desarrollos, un acuerdo bastante generalizado, respecto a la sexualidad humana no como hecho biológico sino como construcción. Si bien Freud hace propia la sentencia “la anatomía es el destino” , son también freudianos el complejo de Edipo y el complejo de castración.
Tal vez, algo de ruido se haya escuchado en esta materia cuando Lacan advirtió que, el binarismo sexual es un hecho de lenguaje; hombre-mujer, femenino-masculino; significantes, que bajo la exigencia del género, nos obligan a tomar posición cada vez que tomamos la palabra. Pero nombrarse, no es decir (del todo) sobre aquello de lo que se goza.
El psicoanálisis en su referencia a la relación sexual, es el nombre fallido de la conferencia que Lacan da en Milán el 3 de febrero de 1973. Fallido, porque el título propuesto originalmente por Lacan era El psicoanálisis y su referencia a la relación sexual, sin embargo un ¿lapsus? de Gloria, su secretaria, modificó el título. Allí, introduciendo a su auditorio en algunos de los puntos por los que transcurría en ese momento el seminario, se pregunta: “¿Qué es lo que yo designo por relación sexual? ¿Qué es lo que Freud designa por relación sexual?”, y entonces, nos permite suponer que tal vez no se trate de lo mismo.
Deslizará la cuestión al goce, al goce sexual y dirá que la experiencia analítica muestra bien que es raro que el goce sexual establezca una relación. Muestra mejor que el goce sexual está desprendido de la relación.
Y sin embargo, de eso se habla.
Bromea Lacan, años hablando de esto y no ha surgido ni una sola perversión nueva… Ahora el ruido viene, no del interior de la doctrina, sino de la calle. Matrimonio igualitario, nuevas parentalidades, elección de sexo y la consecuente identidad reconocida civilmente, las llamadas minorías (¿alguien las contó?) sexuales tomaron la escena.
¿Una nueva ontología? ¿Una nueva práctica? ¿Un nuevo discurso?
Un siglo de psicoanálisis ¿es ajeno a esta “novedad” o es, tal vez, unos de los efectos que su práctica acarreó sobre la sexualidad en Occidente?

Claudia Bilotta, mayo 2014.

2015. Psicoanálisis. Tiempo y clínica

“… El antiguo estupor de la elegía
me abruma cuando pienso en esta casa
no comprendo cómo el tiempo pasa
yo que soy tiempo y sangre y agonía.”
J.L. Borges; fragmento de “Adrogué”

La evocación de los recuerdos pone en cuestión la ilusoria línea del tiempo en la que creemos deslizarnos: la casa de ayer abruma a Borges hoy, el hoy en el que escribe, cada hoy que su memoria la trae...
A los seres hablantes nos aprieta la perpetuidad del presente, presente que se actualiza en el relato del pasado, en la incierta proyección del porvenir.
Sin embargo, la recta ficcionaria del tiempo fue antecedida por otros modos, no menos ilusorios de representarlo: los estoicos, de quienes se supone fueron los primeros en dejar registro escrito acerca del tiempo como concepto, lo suponen circular, el tiempo es el eterno retorno, la repetición una y otra vez de lo mismo. Circularidad no al modo de ciclos, sino de lo que vuelve siempre igual luego de la conflagración. No es posible el cambio, ni la novedad. Cada decisión deberá sopesarse a la luz de esta condena: será para siempre, una y otra vez.
Y en modalidades diversas, el tiempo entra en la clínica. En sus dimensiones de pasado, presente, futuro del relato, en lo inexorable y lo novedoso de la repetición, en la premura o en la espera de la ocasión del sujeto… en el presente de la transferencia, en el lapso de cada sesión, en cada tramo en el que se compone en el recorrido de un análisis...
La discusión, sin embargo, fue tomando un curso entre la tupida urdimbre del tiempo orientándonos hacia la tensión entre historia y sujeto, entre repetición y sujeto; recordando al Parménides: “No fue ni será porque es”.

Claudia Bilotta, agosto 2015.

2016. Mujeres, Sexualidad, Psicoanálisis

“… El antiguo estupor de la elegía
me abruma cuando pienso en esta casa
no comprendo cómo el tiempo pasa
yo que soy tiempo y sangre y agonía.”
J.L. Borges; fragmento de “Adrogué”

“¿Tenéis alguna noción de cuántos libros se escriben al año sobre las mujeres? ¿Tenéis alguna noción de cuántos están escritos por hombres? ¿Os dais cuenta de que sois quizás el animal más discutido del universo?”
La cita pertenece a Virginia Woolf, quien no disimula su asombro, cuando advierte la enorme cantidad de libros dedicados al “estudio” de las mujeres que se disponen en los anaqueles del British Museum. En ellos se abordan cuestiones como: las mujeres en la Edad Media, las mujeres de las Islas Fiji, el amor a los niños de las mujeres, las mujeres adoradas como diosas, el débil carácter moral de las mujeres… y sin embargo, las mujeres no escriben sobre los hombres...
Escribir sobre las mujeres implica un intento de acercarse a su asunto, pero el mismo movimiento que las designa como un tema abordable, las pone a distancia. Así, devienen enigmáticas al ser abordadas desde la cultura que las nombra como enigma. Si lo normal es lo masculino, lo femenino se convierte en el fenómeno a investigar.
La diferencia sexual adquiere su valor cultural, lo femenino no es simple oposición a lo masculino.

Otra cita, esta vez, de Lacan:
“Pero, por el contrario, si no hay mujer, si puedo decir, más que excluida, en la naturaleza de las cosas, que es la naturaleza de las pala¬bras, hay que decir justamente, ¿eh?, que lo que yo adelanto ahí, a pe¬sar de todo eso puede decirse, porque si hay algo de lo que ellas mis¬mas se quejan bastante ahora, ¡es precisamente de eso, eh!, ¡bueno!, simplemente, ellas no saben lo que dicen, ¡es toda la diferencia entre ellas y yo!”
Excluida de la naturaleza de las palabras, no habrá libro ni saber que dé con lo que desde el inicio ha quedado por fuera. Poseedora, cada una de una, experiencia no del todo registrable en el encadenamiento de las palabras, la lógica fálica sin excluirla muestra su impotencia para dar cuenta de ella… y entonces, ¿qué definimos como mujer? ¿Hay algo que la defina en esencia?
Otro goce, distinto del fálico, que de haberlo, no sería necesario que fuera aquel; la enrevesada sentencia de Lacan desde la que en ocasiones los analistas se arriesgan a vislumbrar un Goce propio de la mujer… ¿Otro goce para la mujer o un más allá que oficia de límite al goce fálico?
Las mujeres, el psicoanálisis: no todo goce fálico...

Claudia Bilotta, agosto 2016.

Image

2017. El cuerpo. Entre lo ajeno y lo propio

Un antecedente
En el transcurso de la jornada del año pasado tuvo lugar un debate, cuyas resonancias direccionaron las primeras discusiones del trabajo para este año, en la discusión sobre el tema que abordaríamos en esta edición.
Dicho debate giró en torno al cuerpo: una de las expositoras afirmó que en tanto analistas, no nos ocupamos del cuerpo de quienes nos consultan, y los argumentos a favor y en contra, comenzaron a desplegarse.
Primer avance: del alma y del cuerpo.
La postulación platónica del hombre compuesto por alma y cuerpo, funciona en la cultura occidental como unos de los soportes en los que se asienta la noción más difundida de la condición humana.
También la doctrina de la Iglesia Católica ha dejado su marca en la concepción más corriente del hombre. En ella, el hombre es poseedor de un alma que mira al cielo, pero su cuerpo tiende a hundirse en los pecados de la carne.
Sin embargo, de esa pesada carga del cuerpo que recoge, por un lado la tradición bíblica del castigo impuesto por el pecado original, pero también, cierta tendencia “originaria” a “caer en la tentación”, hay una redención posible.
Es en ese sentido que el catecismo de la Iglesia enseña:
“¿Qué es resucitar? En la muerte, separación del alma y el cuerpo, el cuerpo del hombre cae en la corrupción, mientras que su alma va al encuentro con Dios, en espera de reunirse con su cuerpo glorificado. Dios en su omnipotencia dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la Resurrección de Jesús.
¿Quién resucitará? Todos los hombres que han muerto: "los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación" (Jn 5, 29; cf. Dn 12, 2).”
Hay, para quienes hayan hecho el bien, la promesa de un cuerpo incorruptible, glorificado.
Digamos entonces, la relación del hablante con su cuerpo no es directa, lisa, sencilla. El hecho se advierte fácilmente en expresiones comunes de la lengua: “me duele la muela”, es a la vez señalar la parte del cuerpo que duele, pero también la parte, que casi como un fragmento ajeno, causa el dolor.
La Iglesia ofrece a esa relación un tratamiento, que por supuesto, no es el del psicoanálisis.
Así, leemos en la sesión del 11 de junio de 1974 del seminario de Lacan:
“El Yo ¿es el cuerpo? Lo que vuelve difícil reducirlo al funcionamiento del cuerpo, es justamente aquello que en ese esquema, es supuesto de no desarrollarse más que sobre el fundamento de ese saber, de ese saber en tanto él se calla, y de allí él toma lo que hay que llamar su alimento. Se los repito: es difícil estar enteramente satisfecho con esta segunda Tópica, porque lo que pasa, lo que nos interesa en la práctica analítica, es que algo que bien parece representarse de una manera muy diferente, es a saber que este inconsciente en relación a eso que empareja tan bien al yo al mundo, el cuerpo a lo que entorna lo que lo ordenaría en esta suerte de relación que nos obstinamos en considerar como natural, es que por relación a él, este inconsciente se presenta como esencialmente diferente de esta armonía. Digamos la palabra: inarmónico.” La desarmonización entre cuerpo y mundo, no se debe a tentación alguna, sino al inconsciente.
En la misma sesión del seminario, encontramos:
“Entonces querría incluso hacerles sentir lo que implica la experiencia analítica: es que, cuando se trata de esta semiótica, de lo que hace sentido y de lo que comporta sentimiento, eh bien, lo que demuestra esta experiencia, es que es de “lalangue” tal como la escribo, que procede eso que no voy a dudar en llamar la animación – y ¿por qué no? Ustedes saben bien que no los molesto con el alma: la animación, es en el sentido de una seria exploración [trifouillement], de cosquillas, de un raspado, de un furor, para decirlo todo – la animación del goce del cuerpo. Y esta animación no es nuestra experiencia, no proviene de no importa dónde. Si el cuerpo, en su motricidad, está animado, en el sentido en el que vengo de decirles, a saber que es la animación que da un parásito, la animación que tal vez yo doy a la Universidad por ejemplo, eh bien, eso proviene de un goce privilegiado, distinto de aquel del cuerpo.”
Y entonces, lo que anima el cuerpo no es el alma sino un goce, y un goce distinto a aquel del cuerpo.
En nuestro campo, no se trata de las coordenadas alma-cuerpo, que incluso nos dejaría al borde de una práctica en cierto modo ascética, si no que nuestras coordenadas se orientan en relación al cuerpo y el goce.

Claudia Bilotta, agosto 2017.

Image

2018. Dialogando con los maestros

Primer avance

Francois Jullien, toma un pensamiento de Confucio para aproximarlo al concepto de “atención flotante” que según nos propone Freud, funcionaría como contrapartida de las ocurrencias que la regla fundamental exige al psicoanalizante. Se trata del pasaje de Las Analectas que define el concepto de disponibilidad del sabio:
“Cuatro cosas que el maestro no tenía: ni idea, ni necesidad, ni posición, ni yo.”
En observancia de ese precepto, ninguna idea se privilegia respecto de las otras, de hacerlo se crearía una necesidad: si se tiene una idea surge un “hay que”, de modo que se delimita una posición y un yo. Explica Jullien, en la cultura china, el sabio no está condicionado por ningún pliegue del espíritu, está abierto a todas las posibilidades, se mantiene en lo composible. No está a favor, ni está en contra, acoge la menor diferencia en su oportunidad, sin reducirla o pifiarla. Puede escuchar todas las músicas del mundo, diversas como son.
La articulación entre la propuesta de Confucio en relación al sabio con la posición del analista, entraña el riesgo de deslizarnos hacia un ideal. Sin embargo nos resuena, en relación a la prescindencia del narcisismo y a la abstinencia de goce que delimitan dicha posición.
También, desde esa articulación entre analista y sabio, nos es posible ubicar, una diferencia en relación al santo y su posición respecto del goce: el santo suspende las pasiones pero sostiene la pasión divina.
El analista ni sabio, ni santo, suspende su goce y se autoriza en el deseo de analista, pero ¿cómo adviene a ello?
A la santidad, en la Iglesia Católica, se accede por vía del milagro o del martirio, en ambos casos por la declaración de la autoridad clerical.
A la categoría de sabio, según Confucio, se accede vía disponibilidad: es sabio el que accedió a la disponibilidad. Definición tautológica que evoca el recuerdo de otra definición tautológica, la que da Lacan del psicoanálisis como el tratamiento que se espera de un psicoanalista.
Y entonces, ¿qué es un analista?

Claudia Bilotta, julio 2018.

Conferencia. Parte I

Conferencia. Parte II

Conferencia. Parte III

Image
Image

Escuela de Especialización y Postgrado